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miércoles, 29 de marzo de 2017

Fuente Menán. El pasado día ....

Lluces: Camín de Santiago, subiendo de la Fuente Menán.
A l´últimu: Bahía de Llastres, Sierra d´Escapa, Monte La Forquita

Desde este blog “viviendoencolunga.blogspot.com“, en el que con cariño, ilusión, naturalidad y sencillez contamos cosas del concejo, algunas de ayer y otras de hoy, queremos hacer una puntualización sobre una adivinanza, con solución errónea, que salió el pasado día 2 de marzo, en el grupo de Facebook “Veranos en Colunga"
Nuestro blog publicó la entrada “Fuentes II, Llastres y Lluces”, en la que mostramos el Proyecto Medioambiental Génesis Agua: ¿nos falta ó nos sobra?, realizado por escolares del colegio público Braulio Vigón, bajo de la dirección de sus profesores y con el apoyo de los padres.
Dicho proyecto, fue presentado al señor alcalde en el ayuntamiento, con la intención de que el consistorio considerase los objetivos descritos en él.
También se ha realizado, a través de este proyecto, una ruta de geocaching organizada por los CDTLs de Colunga y Llastres durante 2011.
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A LA ATENCIÓN DEL AYUNTAMIENTO DE COLUNGA
El colegio  Braulio Vigón ha participado en una actividad medioambiental de la Consejería de Educación del Principado dentro del proyecto GÉNESIS.
Nuestro objetivo es concienciar a la Comunidad Educativa de la importancia del agua en nuestra vida, valorar como un tesoro la riqueza y abundancia de nuestra hidrología y sensibilizar a nuestro alumnado del deterioro y contaminación que sufren los que fueron nuestros manantiales naturales, que nuestros mayores usaron y cuidaron con esmero y que hoy, están abandonados, ocultos por maleza en estado deplorable.
Quisiéramos que estos manantiales naturales, tan abundantes en nuestro municipio, fuesen rehabilitados y conservados como patrimonio natural. Si otros municipios tienen rutas como “La ruta de los molinos” de Villaviciosa, o editan calendarios con sus fuentes y lavaderos como en Gijón, nosotros podemos tener “La Ruta de Les Fuentes”. Si análisis  más completos que los que nosotr@s hemos realizado, efectuados por el Ayuntamiento determinase la idoneidad de sus aguas para el consumo humano, tendríamos un excelente reclamo turístico tan necesitado para el concejo.
Con esta doble vertiente: medioambiental y de reclamo turístico se fue elaborando este proyecto que si nuestros regidores tiene a bien abordarlo, nos comprometeríamos a seguir adelante con nuestro proyecto investigando nuevas fuentes en las 13 parroquias que forman el municipio, así como lavaderos y documentar otras fuentes no citadas en la ruta elaborada.
Señora Concejala de Educación, le agradecemos el interés que en todo momento demostró  en nuestro proyecto, animándonos en nuestra idea.
Pedimos al Consistorio que valore nuestra propuesta. Esperamos que nuestro esfuerzo obtenga una respuesta positiva.
Nos consta la sensibilidad medioambiental de nuestros regidores plasmado en la aceptación de la AGENDA 21 suscrita en 2005 en la que se incluyen buenas practicas medioambientales. En el apartado de “EL AGUA TU FUENTE DE VIDA” dice textualmente:”Cuida y respeta las playas, ríos arroyos, fuentes etc. son tu fuente de vida.
Nosotr@s hicimos nuestro ese consejo y estamos segur@s que nuestro Alcalde, Concejales y Concejalas también harán el suyo.
Muchas gracias.  
         El alumnado del colegio Braulio Vigón
                            Colunga a  de junio de 2009
Una de las fuentes tratadas en el Proyecto es La Fuente Menán.
7) FUENTE MENÁN

SITUACIÓN Y ACCESOS:
En el barrio de L´Aspu. Podemos subir desde San Roque por Los Caleyones y poco antes de La Copa que sirve de depósito al agua de la red pública que llega de la Fuente Obaya (Gobiendes), coger el camino de la izquierda y pasar por la capillina hacia abajo.

USOS:
Agua ferruginosa muy apreciada desde antiguo por sus propiedades medicinales.

OTROS:
El aspecto actual data del año 1750, aproximadamente, cuando el llevador de la Casería Menán acordó con el dueño invertir el alquiler de un año en sufragar la obra para sacar la fuente de la pumarada al camino y evitar así la servidumbre de paso. Desde el manantial hasta el caño, el agua discurre subterránea sobre losas de piedra tallada superpuestas. La escasez del chorro en la actualidad, probablemente sea debido al desplazamiento del canal original por las raíces de los robles cercanos.
Madoz, en su Diccionario Geográfico de España (1845-50), la cita extensamente. Posteriores catálogos y estudios también se hacen eco de ella.
RESUMEN HISTÓRICO DE LA FUENTE DE MENÁN
La fuente de Menán mana del subsuelo a muy escasa presión, y aunque la fuente está ubicada al lado del camino de Menán (también llamado el Camino de Santiago), el manantial nace en la finca adyacente llamada “La Pomarada del Cuco”. A sus dueños los hermanos Granda Balbuena, la Consejería les pidió permiso para mejorar la captación y conseguir mejor caudal. No concedieron el permiso.
En el último informe facilitado al Ayuntamiento, el 20 de febrero de 2001, por la Consejería (Departamento del Instituto Geológico Minero de España) informa de los datos analíticos del agua y que la conducción del manantial hasta la fuente (de unos 50m) discurre por una galería de cantos rodados. Personas conocedoras de la construcción de la fuente aseguran que dicha agua discurre por un canal de losas sucesivas y tapadas por otras losas planas a modo de un acueducto. Esta es la tradición oral que se ha ido transmitiendo.
Un vecino de Lluces llamado José era el arrendatario de la finca en la que se ubicaba la fuente. Los vecinos entraban en dicha finca a coger agua directamente del manantial pisando el sembrado. José se puso en contacto con el mayordomo del rico hacendado, pidiéndole que sacara el agua fuera de la finca para evitar daños. Después de un largo silencio el apoderado le contesta diciéndole que los dueños no están dispuestos a gastar en la obra, lo que sí podían hacer era perdonarle la renta de un año (20 reales, es decir, 5 pesetas) y que la hiciese él en una esquina de la finca y cerrarla fuera de ésta .Le puso otra condición: no podía ser una fuente cualquiera, ellos le darían un diseño y debería ser de piedra bien trabajada y digna de su hidalguía. José reflexionó en la propuesta y terminó aceptándolo. Se esmeró en buscar un buen cantero, pero el presupuesto no le alcanzaba pues el picapedrero le cobraba 22 reales. Los 2 reales que faltaban los pusieron sus vecinos y él. El desglose del coste de la fuente hecha por el cantero es la siguiente: 10 reales por la construcción de la fuente y 12 reales por la canalización de 50m de losas con canal. Las piedras deberían aportarlas el vecindario.
Esto ocurre a finales del siglo XVIII, aproximadamente en el año 1780.
Monte Carrandi, vistu dende la Capillina Les Ánimes, nel Camín de Santiago, en Lluces.
 Baxando a L´Aspu, atopámonos cola Fuente Menán. 
La fachada de la fuente tiene varias piedras muy trabajadas, rematadas con una esférica en la cumbre. El pilón en relieve está sacado de la misma piedra del frente de una sola losa de grandes proporciones. Al norte tiene un banco de piedra con respaldo y la antojana de la fuente está encachada con cantos rodados traídos de la desembocadura del río Astuera.
La fuente se encuentra en un paraje llamado Menán, en Lluces, al margen izquierdo de la carretera AS 257, que se dirige a Llastres; en el km 4,9 de esta carretera se encuentra la fuente.
Está catalogada a nivel nacional con el nº 118. El laboratorio I.G.ME analizó sus aguas el 20 de marzo de 2001. En el apartado de antecedentes históricos dice que fue utilizada como agua medicinal por ser considerada de utilidad para numerosas enfermedades (clorosis, anemia y anorexia, entre otras).
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En el relato acerca de cómo y por qué se construyó la fuente, aproximadamente en el año 1750, se dice que la finca donde estaba la fuente, pertenecía a una acomodada familia llastrina. La persona que puso en el Facebook la adivinanza y más tarde la solución, adjudicó la propiedad a la familia más famosa, pero quizá desconoce que en Llastres existe más de una familia de estas características. La fuente no tenía en sus cercanías ningún banco de madera, solamente el  poyu de piedra, tál y como se conserva en la actualidad.
No es nuestra intención crear polémica, tampoco hacer una adivinanza, ni nada por el estilo. Solo queremos advertir del error. Si los autores de este Proyecto Medioambiental Génesis, no quisieron dar los nombres de las familias de los propietarios y de los llevadores de la finca (de boca de una de ellas recibieron la información de la historia de la fuente), VAMOS A RESPETARLO.                                                                                                                                                                                                               Quince de cdtl

lunes, 27 de junio de 2016

El colegio de Loreto - Colunga (II)

Recordatorio del fallecimiento


Foto de los ex alumnos del colegio delante de la Iglesia de San Juan
Programa de obra de teatro representada por alumnos en el año 1928




martes, 26 de abril de 2016

El colegio de Loreto- Colunga. 1.907-1.946




El colegio Fundación Montoto, fue fundado por la familia de Luis Montoto junto con su esposa Concepción y su hijo Tomás Montoto. Eran una familia adinerada, vivían en Loja y en 1907 optaron por hacer una fundación, para mejorar la cultura de la juventud de Colunga. Adquirieron una finca de una hectárea, en Loreto, en 1905 y en 1907 ya estaba funcionando el colegio que construyeron en ella; tenía 2 pisos: tres aulas y una capilla en el bajo y en el primero la vivienda para los profesores de la orden de La Salle, quienes se iban a ocupar de la enseñanza de los escolares de 6 a 16 años. Años más tarde decidieron admitir también a chicos de Caravia. Mi padre Víctor Granda Roza, de Luces, ya acudió a ese colegio en 1910.

En todos los pueblos había escuelas públicas; pero un solo profesor debería atender a escolares de 6 años hasta los catorce, mientras enseñaban a leer a los más pequeños los mayores no tenían quien los enseñaran otros temas, esa era la diferencia de ir al colegio ó a la escuela.

En el colegio un profesor se ocupaba de los niños de 6 a 9 años, en la primera clase, el siguiente grado se ocupaba de los niños de 10 a 12 años y en el tercer grado iban los de 13, 14 y 15 años; todos los niños estaban siempre con el mismo profesor y asignaturas más iguales. Esa era la diferencia del colegio con las escuelas públicas.
Yo, Enrique Granda Olivar, de Luces, empecé a ese colegio, con nueve años, en 1940 (nací el 18 de octubre de 1931), estuve 6 años, ya que el colegio se cerró en septiembre de 1.946, pasé por las tres clases que anteriormente indiqué estuve en la primera con el profesor Isidoro, a quién sus alumnos, dada su figura, lo apodaron como “Taponcio”; estuve dos años también con el hno. José; todos ellos eran además de muy eficaces en la enseñanza, también en el trato, jamás tenían un mal gesto, estuve así mismo dos años con el hno. Benito, un gran profesor con el que nos gustaba ir al colegio, aunque solo fuera solo por estar bajo su enseñanza y el buen clima ambiental de aquella aula.

A esta aula solo íbamos dos años los alumnos que hubieran adquirido en las aulas anteriores un buen nivel y siguieran (siempre que la situación familiar lo permitiera) con ganas de seguir formándose, pues allí ya estudiábamos contabilidad por partida doble con los libros de comercio como el Diario, el Libro Mayor, el Libro de Balances, todos ellos escritos en letra gótica y redondilla, yo aún conservo aquellos libros después de tantos años.

También estudiábamos el código mercantil, álgebra, trigonometría, francés, historia y geografía.

En todo el colegio había unos 150 alumnos, pero a estos últimos cursos solo llegamos unos 20, salíamos muy preparados, ya que todos, los 20, se colocaron en muy buenos puestos de trabajo.

Por los logros conseguidos en este colegio merecía la pena acudir diariamente, los profesores eran excelentes, yo nunca vi a un profesor pegar ó zarandear a un alumno. Nos daban un boletín con las notas todas las semanas, premiando a los primeros con regaliz; recuerdo el premio que me dieron el último día, fue un diploma de honor por haber llegado siempre a la hora (en todo el año solo falté una vez).

Estos frailes tenían una cosa buena: si tenían que dejar un chico castigado por alguna razón, invitaban al resto de la clase a quedarse; el que quisiera; y así hacían los deberes del día siguiente ayudándoles ellos mismos, los profesores, el trato era muy refinado. En la última clase solo una vez vi ponerse serio al hno Benito.

Íbamos, andando de los concejos de Colunga y Caravia, yo que iba desde Luces eran 7 km. para ir y otros tantos para volver; en los inviernos salíamos de casa de noche y volvíamos igualmente ya anochecido.

En el colegio antes de la guerra civil daban de comer a los niños que venían de lejos, los de los pueblos de Sales, La Riera, Coceña, San Juan, Güerres; los de Colunga comían en sus respectivas casas.

Los alumnos de más lejos, llevábamos una esporta con todos libros, una botella con leche y una torta de maíz, “una rosca”, y ,si ponía la gallina, también un huevo cocido, colgábamos las cestas en unos ganchos que había en el cobertizo, la verdad es que pocas veces comíamos el huevo, otro chico que tenía tanta “fame” como nosotros pedía permiso al profesor para ir al servicio y andaba registrando les esportes y nos teníamos que resignar a comer solo la leche y la rosca, la verdad es que por la noche llegábamos a casa con el cansancio de andar 14 km (7+7) y ya no podíamos con los calzones.

Los jóvenes de antes no podíamos crecer como los de ahora, que comen dieta equilibrada y más cantidad, tienen más limpieza y mejores ropas; en las aldeas no teníamos agua en casa, había que ir a buscarla a fuentes del pueblo, agua que estaría contaminada por las cuadras próximas.

Algunas casa no tenían luz eléctrica o como mucho una sola bombilla, no había contador, se pagaba un duro al mes, en las casas el piso del medio era de madera y por un “furacu” la bombilla subía y bajaba. Desde casa al colegio íbamos en madreñas (no había para comprar botas), si veíamos que amanecía sin nubes las guardábamos detrás de una sebe, y al volver, si llovía, cogíamos las alpargatas en la mano hasta llegar a ellas y calzarlas para que no vieran en casa que las habíamos guardado.

Después de todas estas calamidades no nos sentíamos mal, ya que no conocíamos otra cosa mejor. Los escolares de ahora, aunque no faltan penas, viven mejor, van sus padres a llevarlos al colegio, van bien vestidos, bien aseados, bien comidos, no van en madreñas con escarpinos, mejor es así.

Los escolares de 15 años, que destacaban por su preparación y aplicación podían seguir en el colegio un año más y salían del colegio con 16 años y con alto grado de preparación con posibilidad de una buena colocación para llevar una contabilidad por partida doble, todo se escribía con letra redondilla y gótica.

Voy a intentar acordarme de los apellidos de los alumnos de los pueblos del concejo de Colunga y Caravia y que me disculpen los que omita; la edad ya me pasa factura y me va faltando la memoria.
De Lastres, iban: Granda, Cuesta, Caravia, González; de Luces: Álvarez, Moro, Cristóbal, Álvarez, etc; de La Isla: Felgueres; de Carrandi: Monato, Cinivo; de Gobiendes: 3 hijos de Xico; de La Riera: Fidalgo, los 5 hermanos Caride; de Sales, iban: Ordieres, Cueli, Bueno, 2 Vallina; de Huerres: Argüero; de San Juan: los Collado; de La Poledura: Sanchez, Collado y Argüero; de Libardón: los Cortina; de Caravia: los hermanos Acerete. De Colunga, iban: Alvarez, Cueli, Salamanca, Cueto, también Angel, nieto de Salomón; el abuelo  arreglaba paragüas y  cacharros de cocina, en un pequeño local en una calle estrecha que sube por la derecha de la tienda de fotografía de Junco, al llegar al final, se entraba a su taller por una puerta muy bajina, el padre de “El Colillo”, que era su apodo, trabajaba de pintor.
Éramos unos 120.

foto del año 1.910. Los 120 alumnos del primer curso del Colegio de Loreto- Colunga.


Adjunto 2 fotos: una de 1.908, en la cual estaba mi padre Víctor Granda Roza, parecen una multitud y la otra de 1.996, en la que ya somos muy mayores, pueden comprobar que ya tenemos canas, de aquella teníamos entre 70 y 80 años, el mayor era de Pernús, Balbín, que ya tenía 80 años y el más joven Fernando Bañuelos de Colunga. Éramos sobre 65 vieyos. Nos veíamos por Colunga los jueves y surgió la buena idea de hacer todos los años una comida y una misa funeral, por los fundadores, por los frailes y por alumnos también fallecidos. 
Empezamos siendo 75 y el último año, en 2015, solo éramos 7, la edad nos va dejando en la cuneta.

foto del año 1993, somos unos 70 ex-alumnos del colegio Loreto, Colunga. Desde entonces nos seguimos reuniendo todos los años. Este año 2016, solo vamos a ser 6, "nos vamos quedando en la cuneta".

Quiero comentar asimismo que en el sello y membrete de cartas y documentos del colegio, el nombre del colegio figuraba como“ Colegio de La Inmaculada y San Luís”, como se llamaban los fundadores.
Deseo comentar que esta familia además del colegio fundó y construyó en 1.920 la residencia de los asilos de Colunga y en 1.926 la iglesia de San Juan.
También quiero recordar que D. Luís Montoto no fue muerto de muerte natural, sinó que fue muerto en la contienda del 36.

Como otra muestra del celo y buen hacer de estos profesores voy a contar otro relato de su interés por el alumnado. En 1.946, último curso de este colegio, la fundación estaba presidida por seis personas de Colunga, ya mayores y con estudios, eran: D. Benito, militar retirado con grado de coronel, D. Perfecto Cortina,  D. Arsenio Gancedo, el párroco D. José, apodado “ Rucateyes”,  Vicente Cueto y Mª Josefa Cortina; estas personas presenciaban los exámenes finales, en ese año uno de ellos se iba a ausentar unos días y anticiparon una semana los exámenes, al terminar el hno Benito, el director, nos dice que las vacaciones serán, como debían ser, una semana después y en esa semana nos hizo aprender memorizando todos los partidos Judiciales de España, son 500, yo aún los recuerdo.

miércoles, 20 de abril de 2016

Barrio de Loreto

Yo, por no ser menos que mis compañeros, hablaré de mi barrio, de mis vivencias en él, de sus negocios, etc., también intentaré poner alguna que otra foto.

Hace como cincuenta años, recuerdo había negocios tales como dos fraguas: la de Juaco y la de Luciano; en en la de Luciano se hacían carros de esos que tiraban de él vacas y en la de Juaco solo se trabajaba el hierro. Ésta desapareció hace ya como sesenta años, pero me acuerdo de él como si fuera ayer.

Colegio de Los  frailes en Loreto. Reunión Promoción 1941 aprox.

Siempre fue un barrio muy cultural; veréis, que yo recuerde, existía el colegio de los frailes -que estaba enfrente de donde está hoy la gasolinera en Los Llanos-, y un poco antes de llegar también estuvieron los frailes en lo que hoy es la Fundación Montoto (fue la escuela nacional mixta), hasta que hicieron también frente la gasolinera el colegio actual. Yo empecé mi andadura académica en un colegio que había en el campo de Loreto regentado por monjas. La pena fue que solo pude ir dos años, pues se marcharon.


Entonces me llevaron a una clase particular, en la que nos enseñaba una maestra que se llamaba Evangelina  -la de Coto-,hasta que llegó la hora de empezar el bachiller, con tanta suerte, que en la casa de Arsenio abrieron una academia dónde nos daba clase junto a su esposa, Don Antonio, muy querido por todos sus alumnos, ja, ja, ja. Y ya esta bien de tanto estudio...
Alumnos en la clase de Coto
Alumnos de las monjas en LORETO  año 60 aprox.

También viví como Gonzalo (el de Sales) trabajaba la madera. Era un gran carpintero. Así como en el garaje Alonso se arreglaban todo tipo de vehículos y también los vendían.

También en Loreto había -y sigue habiendo- el asilo (Union Social Católica) de donde yo tengo muy buenos recuerdos, pues la cocinera era mi tía Amparo y pasé entre los "asilaos" muchas horas de mi vida muy felices. No lo olvidaré nunca. Era como mi casa.

Menchu