BOPA del 8 de Enero de 2007
Ayer, hoy y mañana en Colunga. Parece que el tiempo pasa despacio, pero, haciendo memoria, ¡cuantas cosas fueron pasando!. En este blog, os dejaremos unas pinceladas.
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miércoles, 31 de mayo de 2017
martes, 19 de abril de 2016
Desde mi ventana
La primera vez que llegué a Colunga fue en el año 1978. Fue una visita rápida y casi no la vi. Diez años después, quede a vivir aquí, donde estoy desde entonces.
Mi primera impresión, al mirar por la ventana del salón y contemplar el Sueve, fue un impacto y tantos años después me sigue emocionando y formando parte de mi vida. Dependiendo de como está, averiguo más o menos el estado de ánimo y cómo puede discurrir el día .
Luego empiezo a pensar en otra parte de mi vida que es la plaza Vigón, y como he visto el pasar de los años a través de ella desde que llegué hasta hoy.
La farmacia de Blanco, ahora de Jesús -que fue remodelada hace unos años- sigue siendo tan bonita y cuidada, con nuevos empleados y mucha vida
Mi primera impresión, al mirar por la ventana del salón y contemplar el Sueve, fue un impacto y tantos años después me sigue emocionando y formando parte de mi vida. Dependiendo de como está, averiguo más o menos el estado de ánimo y cómo puede discurrir el día .
Luego empiezo a pensar en otra parte de mi vida que es la plaza Vigón, y como he visto el pasar de los años a través de ella desde que llegué hasta hoy.
La farmacia de Blanco, ahora de Jesús -que fue remodelada hace unos años- sigue siendo tan bonita y cuidada, con nuevos empleados y mucha vida
La tienda de Jorge Vigón que era como un gran supermercado con sus peculiares dependientes, pasó por varios negocios. En la actualidad son dos peluquerías: una de una chica joven y otra de un peluquero de toda la vida.
Debajo de mi casa -donde ahora hay un supermercado- hubo muchos años una tienda con todo tipo de tejidos, juguetes, etc. regentada por un a un matrimonio: Silvia y Pachu.
Luego pasó a ser el banco Central Hispano y últimamente una tienda de comestibles.
Estaba la tienda de Aida que tenia de todo. Era pequeña y estaba a tope, pero ella lo tenía y lo encontraba. Haber hubo muchos negocios; hasta yo tuve una tienda -poco tiempo- en los ochenta, junto con Isabel (que sigue por allí).
También se arregló la plaza hace pocos años y se fueron arreglando algunas casas. Otras siguen como cuando se hicieron, y la verdad, desentonan bastante, porque van quedando muy bien y le dan cierta gracia.
Podría escribir mucho más, hablar del pueblo y de mucha gente. Algunos por desgracia desaparecieron, y otros empiezan ahora una vida; pero todo y todos formarán junto a ella, la pequeña historia de este pueblo.
P.D.: no quisiera olvidarme de la Casa de Cultura dónde se diviertieron viendo películas tantos niños ,entre ellos, mi hijo. La carnicería Pepito -con tan buena carne-, el Mesón -de tan buena fabada-. Éstos últimos años modas Belén dónde aparte de ropa, di alguna parrafada con ella al pasar. Se jubila. La echaremos en falta.
Pido perdón a quien se me olvida, y a todos los demás gracias.
Marga
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